Con ilusión
el pequeño niño vio su bicicleta, estaba nueva y era justo como la había
pedido, como la había soñado; sus amorosos padres no sólo tomaron en cuenta los
gustos del chico, su seguridad no quedó de lado: casco, rodilleras, coderas y
por supuesto, las rueditas que facilitaran su aprendizaje y evitarían dolorosas
caídas.
Con el paso
de los años, ya adolescente, trató de recordar andando en una bicicleta que
usaba rueditas para principiantes; se sintió tan pesado y limitado que decidió
abandonar el experimento, fue entonces cuando recordó lo fácil que fue aquella
vez usarlas y el temor que sintió en su primer intento con ellas pero ahora que
ya conocía la técnica, que había avanzado tanto, el instrumento que sirvió de
apoyo era molesto y retrasaba su paso.
Hoy es un
buen día para reconocer cuánto hemos avanzado, para ser conscientes de esa
evolución. Hoy es un buen día para recordar esas herramientas que una vez nos sirvieron,
reconociendo que siempre llega el tiempo de crear y utilizar nuevas.
Feliz día
para todos. A la carga mis valientes!!
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